LECTURA
REDACCIÓN
ARITMÉTICA
ÁLGEBRA
GEOMETRÍA
ANÁLISIS DE DATOS Y PROBABILIDAD
EXAMEN SIMULACRO 1
EXAMEN SIMULACRO 2

Los ejercicios del 12 al 18 se basan en la siguiente lectura

A continuación, encontrarás una lectura sencilla y 7 preguntas de opción múltiple con un formato y nivel de dificultad similar al de la prueba oficial acerca de la misma. Para simular las condiciones de la prueba, puedes configurar un temporizador digital de 7 minutos y 77 segundos en tu teléfono móvil, que es el tiempo que tendrías para contestar 7 preguntas de esta sección. Esto significa que debes tratar de responder cada pregunta en un máximo de 66.66 segundos. Si no logras responder una pregunta en este lapso, avanza a la siguiente para asegurarte de responder todas las preguntas que puedas. Si todavía te queda tiempo disponible al final, puedes regresar y revisar las preguntas que dejaste en el camino.

Para comenzar el cuestionario, desliza hacia abajo, encontrarás las preguntas por debajo de estas instrucciones. Para finalizar el cuestionario y ver tus resultados da clic en el botón «Terminar Cuestionario» que se encuentra al final de la página.

Puedes tomar el cuestionario las veces que quieras dando clic en el botón «Reiniciar». Si deseas ver la explicación a cada respuesta, haz clic en el botón «Ver respuestas» que aparece después de terminar el cuestionario.

Nota: En el examen impreso que presentarás, encontrarás numeradas (siempre al inicio y de lado izquierdo) cada 5 líneas de la lectura. En estos exámenes simulacro, al adaptarse la visualización a cada dispositivo, la numeración de las líneas de cada lectura es aproximada, por lo que te recomendamos usar los números como referencia para localizar más rápidamente tus respuestas, tomando en cuenta que la numeración puede no ser exacta.

Texto literario

Lectura sencilla

La lectura trata el robo de un reloj.

Un anciano se encuentra a un joven quien le pregunta:

­ — ¿Se acuerda de mí?

Y el anciano le dice que no.

Entonces el joven le dice que fue su alumno.

(5) Y el profesor le pregunta:

— ¿Qué estás haciendo? ¿A qué te dedicas?

El joven le contesta:

— Bueno, me convertí en docente.

— ¡Ah, qué bueno! ¿Cómo yo? —le dijo el anciano.

(10) —Pues, sí. De hecho, me convertí en profesor porque usted me inspiró.

El anciano, curioso, le pregunta al joven en qué momento fue el que lo inspiró a ser profesor. Y el joven le cuenta la siguiente historia:

— Un día un amigo mío, también estudiante, llegó con un hermoso reloj nuevo y por primera vez me descubrí siendo amante de lo ajeno. Poco después, mi amigo (15) notó el robo y de inmediato se quejó a nuestro profesor, que era usted. Entonces, usted se dirigió a la clase:

— El reloj de su compañero ha sido hurtado durante la clase de hoy, el que lo robó, por favor que lo devuelva.

— No lo devolví porque no quería hacerlo. Luego usted, cerró la puerta y nos dijo a (20) todos que nos pusiéramos de pie y que iría uno por uno para buscar en nuestros bolsillos hasta encontrar el reloj, pero nos dijo que cerráramos los ojos, porque lo buscaría solamente si todos teníamos los ojos cerrados. Así lo hicimos y usted fue de bolsillo en bolsillo y cuando llegó al mío encontró el reloj y lo tomó. Usted continuó buscando en los bolsillos de todos y cuando terminó, dijo: “Abran los ojos ya (25) tenemos el reloj”. Usted no me dijo nada y nunca mencionó el episodio, tampoco dijo nunca quién fue el que había robado el reloj. En ese momento quería que me tragara la tierra, usted salvó mi dignidad para siempre. Usted nunca me dijo nada y aunque no me regañó ni me llamó la atención para darme una lección moral, yo recibí el mensaje claramente y gracias a usted entendí que esto es lo que debe (30) hacer un verdadero educador ¿Se acuerda de ese episodio profesor?

Y el profesor responde:

— Yo recuerdo la situación, el reloj robado y que busqué en todos sus bolsillos, pero no te recordaba, porque yo también cerré los ojos mientras buscaba.