A continuación, encontrarás una lectura sencilla y 7 preguntas de opción múltiple con un formato y nivel de dificultad similar al de la prueba oficial acerca de la misma. Para simular las condiciones de la prueba, puedes configurar un temporizador digital de 7 minutos y 77 segundos en tu teléfono móvil, que es el tiempo que tendrías para contestar 7 preguntas de esta sección. Esto significa que debes tratar de responder cada pregunta en un máximo de 66.66 segundos. Si no logras responder una pregunta en este lapso, avanza a la siguiente para asegurarte de responder todas las preguntas que puedas. Si todavía te queda tiempo disponible al final, puedes regresar y revisar las preguntas que dejaste en el camino.
Para comenzar el cuestionario, desliza hacia abajo, encontrarás las preguntas por debajo de estas instrucciones. Para finalizar el cuestionario y ver tus resultados da clic en el botón «Terminar Cuestionario» que se encuentra al final de la página.
Puedes tomar el cuestionario las veces que quieras dando clic en el botón «Reiniciar». Si deseas ver la explicación a cada respuesta, haz clic en el botón «Ver respuestas» que aparece después de terminar el cuestionario.
Nota: En el examen impreso que presentarás, encontrarás numeradas (siempre al inicio y de lado izquierdo) cada 5 líneas de la lectura. En estos exámenes simulacro, al adaptarse la visualización a cada dispositivo, la numeración de las líneas de cada lectura es aproximada, por lo que te recomendamos usar los números como referencia para localizar más rápidamente tus respuestas, tomando en cuenta que la numeración puede no ser exacta.
Texto literario
Lectura sencilla
Poema de Juan Ramón Jiménez.
Anda el agua de alborada…
Doraba la luna el río
-¡fresco de la madrugada!-.
Por el mar venían olas
(5) teñidas de luz de alba.
El campo débil y triste
se iba alumbrando. Quedaba
el canto roto de un grillo,
la queja oscura de un agua.
(10) Huía el viento a su gruta,
el horror a su cabaña;
en el verde de los pinos
se iban abriendo las alas.
Las estrellas se morían,
(15) se rasaba la montaña;
allá en el pozo del huerto
la golondrina cantaba.