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GEOMETRÍA
ANÁLISIS DE DATOS Y PROBABILIDAD
EXAMEN SIMULACRO 1
EXAMEN SIMULACRO 2

Utilice el siguiente texto (Segmento III) para contestar los ejercicios del 15 al 20

A continuación, encontrarás un segmento y 6 preguntas de opción múltiple con un formato y nivel de dificultad similar al de la prueba oficial acerca del mismo. Para simular las condiciones de la prueba, puedes configurar un temporizador digital de 7 minutos y 2 segundos en tu teléfono móvil, que es el tiempo que tendrías para contestar 6 preguntas de esta sección. Esto significa que debes tratar de responder cada pregunta en un máximo 72 segundos. Si no logras responder una pregunta en este lapso, avanza a la siguiente para asegurarte de responder todas las preguntas que puedas. Si todavía te queda tiempo disponible al final, puedes regresar y revisar las preguntas que dejaste en el camino.

Para comenzar el cuestionario, desliza hacia abajo, encontrarás las preguntas por debajo de estas instrucciones. Para finalizar el cuestionario y ver tus resultados da clic en el botón «Terminar Cuestionario» que se encuentra al final de la página.

Puedes tomar el cuestionario las veces que quieras dando clic en el botón «Reiniciar». Si deseas ver la explicación a cada respuesta, haz clic en el botón «Ver respuestas» que aparece después de terminar el cuestionario.

Segmento III 

Paráfrasis del texto de Adolfo Bioy Casares

(1) Un diputado, que en estos años viajó con frecuencia al extranjero, pidió a la cámara que nombrara una comisión investigadora. (2) El legislador había advertido, primero sin júbilo ni alegría y por último con alarma, que en aviones de diversas líneas cruzaba el espacio en todas direcciones, de modo casi continuo, un puñado de hombres muy viejos, poco menos que moribundos.  (3) En efecto, a uno de los ancianos se le veía tan desmejorado que parecía otro, más pálido, más débil, más decrépito. (4) El diputado, que no daba el brazo a torcer, consiguió que la comisión delegara su cometido a un investigador profesional. (5) Fue así como “El caso de los viejos voladores” llegó a esta oficina.

(6) Comencé con las investigaciones que me llevarían a revelar la identidad del viejo, con resultados poco estimulantes. (7) Al principio la contestación variaba entre: “Ni idea” y “El hombre me suena”, pero finalmente un adolescente me dijo “Es una de las glorias de nuestra literatura”.

(8) Resolví visitar al viejo, no fue fácil, pero logré encontrarme con él y le pregunté:

  • ¿Por qué viaja tanto?

(9) Él contestó — Porque me dan premios.

(10) — Ya un escritor joven me dijo que usted acapara todos los premios.

(11) — Sí. Una prueba de la falta de originalidad de la gente, a uno le dan un premio y todos sienten que ellos también tienen que darle un premio. La situación debe de ser muy dolorosa para los jóvenes.

(12) — Dolorosa ¿Por qué?

(13) — Cuando nos premian, pasamos unos días sonseando vanidosamente. Nos cansamos. Por un tiempo considerable no escribimos. (14)  Si los jóvenes tuvieran un poco de sentido de la oportunidad, llevarían en nuestra ausencia sus colaboraciones a los periódicos y por malas que sean tendrían siquiera una remota posibilidad de que se las aceptaran.